El saber es el único espacio de libertad del ser. Michel Foucault

  • Facebook: pages/Ateneo-Republicano-de-la-Alpujarra/170224643024430
  • Twitter: AlpujarraRepubl
  • YouTube: user/AlpujarraRepublicana?feature=mhum
Tenemos 64 invitados conectado(s)

música

¿Presumes de buen gusto musical? Por favor, vete a la mierda

Víctor Lenore. Un ensayo no debe medirse solo por sus ventas, sino también por la potencia de los debates que genera. En ese sentido, ‘Música de mierda’ (Carl Wilson), publicado en 2016, ha sido un éxito arrollador, por su defensa de una mirada antielitista hacia los sonidos que nos causan rechazo (en este caso, las melosas baladas sentimentales de la superventas global Céline Dion). ¿Por qué es importante ser empático al valorar la música de los demás? Porque, como demostró el sociólogo Pierre Bourdieu, los gustos culturales no son inocentes, sino que muchas veces esconden inercias clasistas. Todo el mundo tiene derecho a que no le guste Dion, empezando por el propio Wilson, incapaz de conectar completamente con su objeto de estudio.

Sin embargo, el experimento de intentar acercarse a la artista y a sus seguidores le sirvió para darse cuenta de que las premisas estéticas que él manejaba escondían una mezcla de machismo, clasismo y pavor ante los sentimientos expresados abiertamente, sin la distancia de seguridad que ofrece la ironía hípster. Ese miedo, seguramente, tiene que ver con descubrirse como un ser dependiente y vulnerable. El debate daba para más, por eso es un acierto la publicación de ‘Mierda de música’ (Blackie Books), donde filósofos, sociólogos y escritores definen sus posiciones en esta batalla que funde pop y política.

La democracia como escándalo

El más entusiasta, sin duda, es el sociólogo César Rendueles. El párrafo final de su texto no deja lugar a dudas. “Hay un pasaje de la ‘República’ donde Platón, un convencido antidemócrata, se ríe de los ‘herreros bajos y calvos’ que pretenden meterse en política. No solo es una tesis moralmente repugnante, sino que demuestra una profunda ignorancia de los principios de la democracia’, denuncia.

Leer más...



Noticias Pedagógicas

Imtermacional

Pascual Serrano. Algunas noticias pueden resultar muy pedagógicas para explicar el funcionamiento de nuestro sistema económico y social. Dos de ellas las hemos podido encontrar en los últimos días en la prensa.

La primera es que los empresarios españoles no pagan a los trabajadores casi el 60% de las horas extraordinarias ( Infolibre, 22 de agosto). Evidentemente eso es un delito. Supongamos un mínimo de diez o quince euros por hora extra, estamos hablando de un robo multimillonario. Un delito que, aun estando contemplado en la ley y existiendo la vía judicial para que el trabajador reclame, es obvio que no sucede, de ahí que seis de cada diez horas se trabajen gratis.

La razón es evidente: una reserva de seis millones de parados y la opción de un despido libre o un contrato precario permiten al empresario un chantaje que hace que el trabajador se someta a todos los abusos por ilegales que sean.

Imaginemos que uno de esos trabajadores es una cajera de supermercado. A todos nos consta que es un sector donde es muy habitual el impago de horas extras. Si la empleada se llevara a casa un jamón de su tienda, a buen seguro terminaría denunciada y penada por un delito de hurto. Nada que ver con las consecuencias impunes del robo diario al que es sometida por su empresario hurtándole (él también) el dinero de sus horas extras trabajadas.

De modo que con esta noticia podemos ilustrar cómo funciona el sistema laboral mejor que con cualquier legislación, que se convierte en papel mojado.

La otra información es que han demandado a la multinacional Nestlé por utilizar en Tailandia a trabajadores que hacen turnos de hasta 20 horas diarias, a cambio de una mínima o nula remuneración, y son golpeados –y algunos incluso mueren– si el trabajo no se considera satisfactorio. Su labor es fabricar comida para gatos procedente de marisco que después se vende en Estados Unidos ( Lainformacion.com, 28 de agosto). Así, el nivel de explotación del Norte respecto al Sur, y del rico contra el pobre, llega a tal punto que los pobres del Sur se dejan la vida no por el bienestar y el lujo del rico del Norte, sino por el de sus gatos. En la economía global, el gato de Estados Unidos –si pertenece a una buena familia– está por encima del humano miserable de Tailandia.

En 1990 David Wheatley rodó la película de ficción La Marcha, financiada por el Parlamento Europeo. En ella miles y miles de africanos hambrientos inician una marcha pacífica hacia Europa. En una de las escenas, el líder de esos desdichados le dice a la eurodiputada que intenta disuadirlos: “¿Usted tiene un gato doméstico?, ¿cuánto se gasta en alimentarlo? Con ese dinero yo puedo vivir, lléveme a mí, yo seré su gato”. Veinticinco años después no solo no dejan pasar al emigrante al mundo rico, sino que lo han sometido a trabajos forzados de veinte horas al día para dar de comer a nuestro gato.

Alguien debería explicar con ejemplos de este tipo en colegios y en universidades cómo funciona nuestro sistema laboral y la globalización económica. O quizás lo que se enseña en las facultades de Economía y en las de Comunicación es, precisamente, a no contarlo tan claro.

 

Fuente: http://www.eldiario.es/zonacritica/Noticias-pedagogicas_6_426667360.html

 

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

twitter

JoniJnm.es

últimos comentarios

  • A palabras nazis, oídos rojos leer +
  • Hijos de puta franco os revento elle culo leer +
  • Gracias, compañero, por decir ALto y Claro, lo que... leer +
  • ¡YO MÍO! ESTA PESADILLA NO TIENE FIN, ¿LLEGARA EL ... leer +
  • magistral nuestro hombre, el que debió ser preside... leer +
  • POR TODAS Y CADA UNA DE LAS INDECENCIAS QUE SE NOM... leer +

libros

La Guerra Civil que Pérez-Reverte no te contó

Alejandro Torrús. El cómic "¿Qué fue la Guerra Civil?", de Carlos Fernández Liria y Silvia Casado Arenas ofrece un relato de vencedores y vencidos que supone una replica al que publicó el escritor murciano el año pasado, que califican de equidistante

Cuentan Silvia Casado Arenas y Carlos Fernández Liria que el libro de Arturo Pérez-Reverte La Guerra Civil contada a los jóvenes (Alfaguara) es una obra que dice cosas "muy ciertas", pero que peca de "equidistante". Critican que el cómic venga a decir únicamente algo así como que la guerra española fue un enfrentamiento entre dos bandos rivales que provocó un enorme sufrimiento. Y así fue. No cabe duda. Pero la Guerra Civil ─dicen Casado Arenas y Fernández Liria─ fue otras muchas cosas también "muy ciertas" que se omiten en el relato de Pérez-Reverte. Este es el motivo por el que se han lanzado a publicar ¿Qué fue la Guerra Civil? Nuestra historia explicada a los jóvenes (Akal).

"Intentamos sacar a la luz algunos aspectos de la guerra que también son ciertos y deben ser tomados en cuenta. Será el lector, por joven que sea, quien tendrá que preocuparse de interpretar qué es, entonces, lo que realmente sucedió", explican los autores en el prólogo de la obra, ilustrada por David Ouro.

Leer más...